Difícil misión la del mensajero sabiendo que antes de galopar, va a morir; no obstante, Ave Cesar, ¡morituri te salutant! Este fue el sentimiento que tuve cuando leí el manuscrito del libro de Pablo Utrera: “Luces y sombras de la Virgen de la Cabeza”. Pero mi compromiso anterior de prologarlo y la certeza de que Andújar es un pueblo milenario de leyendas y tradiciones que vive de ellas sin conocer su historia, fueron suficiente estímulo para hacerlo. Además, existe una mayoría silenciosa que conozco personalmente (intelectuales, políticos, empresarios, autónomos, empleados, obreros, agnósticos, religiosos y víctimas), que necesitan de la voz de otros para oír los que ellos callan o recibir justicia, porque yacen en fosas comunes sin nombre.
Antes de cumplir mi misión, debo exponer hasta dónde conozco la doctrina sobre María, Madre de Dios, que teológicamente tanto representa para la Iglesia, aunque en Andújar se aprovechen religiosa y civilmente haciendo de élla una clonación romera.
En su día, enero de 1959, cuando Juan XXIII anunció que celebraría un Concilio Ecuménico, yo era un seminarista ávido de conocer el trasiego de obispos y teólogos, yendo y viniendo de Roma durante los años preparatorios, pero sobre todo las tesis y propuestas que iban filtrando hasta su apertura, otoño de 1962. Fue entonces, con diez y nueve años, cuando colgué los hábitos. La muerte de Juan XXIII, que sólo asistió a la primera sección conciliar, y la elección de Pablo VI el 30 de junio de 1963, fue la desazón para cuantos creíamos que la Iglesia era Fe y Humanidad. En diciembre de 1965, la que pudo ser una catarsis para la Iglesia, se quedó en el dictado de 16 documentos sobre la liturgia, la naturaleza de la Iglesia, la educación cristiana, el apostolado de los seglares, la libertad religiosa, la actividad misionera, la constitución de la iglesia en el mundo moderno.…; sobre María, con cuya advocación se celebró el Vaticano II, no se proclamó nada nuevo salvo nuevas palabras para los dogmas de la “Maternidad Divina”, la “Inmaculada Concepción” y la “Asunción a los Cielos”, que ya habían sido proclamados con anterioridad: Concilio de Éfeso, (431); Papa Pío IX, el 8 de diciembre de 1854, en la Bula Ineffabilis Deus; y el Papa Pío XII, el 1º de noviembre de 1950, en la Constitución Munificentisimus Deus…
Siendo conciso y pedagógico, los dogmas sobre María se resumían:
• Es Hija de Dios Padre, ya que fue creada por Dios.
• Es Madre de Dios Hijo, pues es la Madre de Jesucristo.
• Es Esposa de Dios Espíritu Santo, pues el Espíritu Santo formó el cuerpo de Jesús en las entrañas purísimas de la Virgen.
• Y subió a los cielos en cuerpo y alma.
En cuanto a la Nueva Iglesia sucedió como en otros intentos, ajustaron propuestas y reglas para que con los cambios nada cambiara; no obstante, en un principio, cuando ya me encontraba exclaustrado, seguí a pie juntilla cuanto iba emanando del Concilio sobre el apostolado de seglares y la actividad misionera: en octubre de 1963 viajaba a la República de Dahomey, ahora Benín, y después al Senegal, ejerciendo la docencia en el College Notre Dame de Porto Novo (1963/67) y College Sainte Marie de Dakar (1966/67). Fui a enseñar a África negra y me enseñaron humanidad.
Desde entonces han pasado años en los que, a partir de mi vuelta a España (1968), me he visto envuelto en múltiples batallas políticas, sindicales, sociales, … Esta experiencia (religiosa y política), de la que nunca he hecho renuncia, ha sido mi clave instrumental en el día a día, aunque últimamente dormida como el arpa de Gustavo Adolfo Bécquer:
¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas,
como el pájaro duerme en las ramas,
esperando la mano de nieve
que sabe arrancarlas!
La lectura de “Luces y sombras de la Virgen de la Cabeza” ha hecho, como narra los versos del poeta sevillano, que despierten mis recuerdos de aquellos años jóvenes cuando no dudaba de mi fe y me apasionaba la teología, pero también la gran mentira, alguna de las cuales se denuncia en esta publicación.
Pablo VI decía el 21 de noviembre de 1964 que “el conocimiento de la verdadera doctrina sobre María será siempre la clave de la exacta comprensión del Misterio de Cristo y la Iglesia”. Así, en su locución en el Concilio Vaticano II, dictando la doctrina de la Iglesia sobre María, advierte que la Madre del Verbo, “después de Cristo, ocupa en la Santa Iglesia el lugar más alto y a la vez más próximo a nosotros”. He aquí que mientras la Iglesia presenta a María para sí desde el dogma amocional, en Andújar toma cuerpo de tótem y leyenda para las masas. Ha sido esta transmutación la que ha fascinado al autor del libro “Luces y sombras de la Virgen de la Cabeza”, que terminará en el índice local de libros prohibidos.
Mucho se ha escrito sobre la aparición de la Virgen de la Cabeza, decenas de libros, miles de artículos, casi con hartura se ha inundado nuestra cultura con los panegíricos y milagrerías de la Señora de la Cabeza, tanto que si los cielos nos hubiesen hurtado el milagro del 12 de agosto de 1227 o el pueblo no estuviese signado por "la fiesta más grande que vieron los siglos", Andújar sería diferente. Pero no fue así y como decía Torres Laguna, “hay tan íntima conexión entre Andújar y su patrona, la Virgen de la Cabeza…en todas las épocas y tiempos a tenor de los azares y circunstancias de la Historia, sean éstas de carácter religioso, político, civil, social, militar o guerrero, que consideramos previamente fallido cualquier torpe intento de hablar de una sin hacerlo de la otra simultáneamente”.
Lo antes escrito por Torres Laguna fue en 1953, en la introducción de su libro “Iliturgi”. Siendo verdad cuanto dice porque eran otros tiempos, incluso en la actualidad por la hipocresía social y política de los grupos que se sientan en el Salón de Plenos, la Virgen de la Cabeza no se habría convertido en el estigma local si no hubiera acaecido el episodio del 1936; pero los intereses políticos y sociales del franquismo, del que formaba parte interesada la Iglesia, hicieron del Cerro o del Fortín de Shándola un símbolo fascista, como el Valle de los Caídos, arrastrando consigo a la leyenda y a la religiosidad popular que Andújar tiene, pero sobre todo haciendo héroes a los villanos y a los héroes villanos
La designación del año 2009 como Jubilar por la múltiple celebración del I Centenario de la Coronación Canónica de la Virgen de la Cabeza, I Centenario de la Proclamación como Patrona de Andújar, Cincuentenario de la proclamación como Patrona de la Diócesis de Jaén y Cincuentenario de la Recoronación Canónica, ha abierto el telón y las crónicas informarán que no han llegado al Cerro los ángeles, ni siquiera las oscuras golondrinas, sino el charol del pasado.
Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y, otra vez, con el ala a sus cristales
jugando llamarán;
pero aquéllas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha al contemplar,
aquéllas que aprendieron nuestros nombres...
ésas... ¡no volverán!
Hasta aquí mi exposición de motivos. Para ser honesto con el autor y también con los lectores de “Luces y sombras de la Virgen de la Cabeza”, debía explicitar desde qué posicionamiento personal prologo, sabiendo que prologar es siempre anticipar con brevedad las claves de la obra, lo que hago a partir de este momento.
Desde 1227 hasta el 2008, los muchos escritores que han narrado la aparición de la Virgen de la Cabeza y sus secuencias a través de los siglos, no han investigado nada, sólo han copiado y dado por bueno las crónicas y cronicones fabricados, o como dice Pablo Utrera: “todo libro nace de la lectura de mil libros”. Él también hace lo mismo, pero para obligar al lector a no ser un Vicente más del refrán “¿Dónde va Vicente?, donde va la gente”. Este libro es como un semáforo. Philippe D’Arcy escribió que “no se necesita un muro para detener una oleada de coches en la calle, basta un semáforo rojo”.
Enrique Gómez, tal vez el único historiador local que ha investigado y sustantivado la diferencia entre la leyenda y la historia de la Virgen de la Cabeza, ha recogido la mayoría de las publicaciones sobre la Virgen de la Cabeza. En la Web de Cuadernos de Historia del Guadalquivir y después en la revista El Lucidario (Nº 3, marzo 2007): “Bibliografía de temas y/o autores de Andújar (Jaén)”, le dedica un extenso apartado a la bibliografía. Relaciona 136 publicaciones marianas a las que habría que añadir varios cientos de números de las revistas periódicas como “Heraldo del Santuario” (años 1956-1963), “Mirando al Santuario” (primera época 1922-1930, segunda época 1987-2008), los pregones de 14 años (1993-2007), revista “Guardia Civil”, y otras publicaciones individuales y colectivas en las que la temática se centra en la cultural tradicional, pero la mayoría de sus autores la interpretan a través de la religiosidad popular, que a pesar de los siglos transcurridos se reduce a fungibles manifestaciones, más sociales que litúrgicas, y a la escasa producción de expresiones artísticas y estéticas alrededor de la romería y de la Virgen de la Cabeza.
Si basta un semáforo para detener una oleada de coches en la calle, difícilmente “Luces y sombras de la Virgen de la Cabeza” hará lo mismo con la montaña de papeles que siguen publicándose sobre la Patrona de Andújar. Lo extraño es que estas publicaciones y las acciones litúrgicas que se recrean en torno al Santuario no incrementan proporcionalmente la fe cristiana o profundizan litúrgicamente los dogmas de María entre los romeros, sino que se retrocede a un cierto paganismo religioso mariano, que Pablo Utrera denuncia en este libro. Existe un reducido elenco de historiadores que han profundizado en cortos periodos de la historia de Andújar, situando la temática de la Virgen de la Cabeza como una parte de la misma y no como el todo. Sería un trabajo interesante hacer la clasificación no sólo de las 136 publicaciones que relaciona Enrique Gómez sobre la Virgen de la Cabeza, sino también de sus 97 autores: 72 de ellos han publicado solos (Enrique Gómez es el más prolijo con 15 trabajos) y 25 publicaciones pertenecen a varios escritores. Esta ardua tarea de investigación se la dejo a otros, aunque siguiendo lo que decía Tuñón de Lara en su Metodología de la historia social de España, que la estadística en la historia vale mucho más como instrumento de interpretación y demostración que como instrumento de precisión, confecciono los siguiente cuadros que recogen la intensidad temporal de las publicaciones sobre la Virgen de la Cabeza desde el siglo XVII al XXI.
Número de publicaciones sobre la Virgen de la Cabeza: 1650-2006
Siglo--------------------------Nº de publicaciones----------------------Porcentaje
Siglo XVII...................................2..................................1,47
Siglo XVIII..................................1..................................0,74
Siglo XIX...................................1..................................0,74
Siglo XX....................................94................................69,11
Siglo XXI...................................38................................27,94
TOTAL.....................................136.............................100,00%
Intensidad de publicaciones por periodos y décadas durante los siglos XX y XXI
Periodo------------------------Nº publicaciones---------------porcentaje
1900-1930..............................9..............................6,82
1931-1939..............................4..............................3,03
1940-1950..............................6..............................4,55
1951-1960..............................5..............................3,79
1961-1970..............................5..............................3,79
1971-1980..............................2..............................1,51
1981-1990.............................11..............................8,33
1991-2000.............................52..............................9,39
2001-2006.............................38............................28,79
Total..................................132.........................100,00%
Contextualizando la intensidad de las publicaciones con la historia local durante las cuatro décadas omnímodas del franquismo, se comprueba una producción bibliográfica casi estable a pesar de la difícil situación económica de posguerra. Eran años de “Dios, Patria, y Orden”, y por tanto las familias sociológicas del franquismo (antigua burguesía, Falange y la Iglesia) no necesitaban de publicitar sus intereses porque regían universalmente la vida del pueblo. Llegaron las elecciones generales del 1977, las municipales del 1979 y la mayoría absoluta del socialismo en 1982 y las cifras de publicaciones y de actos litúrgico en la calle se disparan (Virgen de la Cabeza, Semana Santa, San Eufrasio, La Pastora, Santiago,…), curiosamente apoyado por el PSOE de Andújar desde el ayuntamiento y otras instituciones, todo por un cálculo erróneo de pérdida de votos en el caso de no hacerlo…Aunque no sea esta la única causa, porque también existen otras como la fe cristiana y la tradición, la intensidad de publicaciones se han multiplicado casi geométricamente en los últimos veinticinco años, cuyas cifras no corresponden al vitalismo social y económico de Andújar, sino a una reacción propagandística, tanto religiosa y política, de los sectores tradicionales que buscan el protagonismo y poder social del pasado.
Es verdad que este título “Luces y sombras de la Virgen de la Cabeza” incrementará las cifras de la anterior estadística, pero en 13 capítulos “racionaliza” la leyenda del Cerro, descifra los armadijos de la fe popular, describe los entresijos de los coribantes que van desde la Edad Media hasta hoy y denuncia lo que en el año 2009 sigue siendo, junto al Valle de los Caídos, un monumento al fascismo. Yo, que nunca he leído libros de mitología, leyendas y mitos, salvo los libros sagrados de la Biblia y el Corán, porque creía que su lectura no descifraba las muchas incógnitas de nuestra historia más remota, he leído con sorpresa las mitologías, leyendas y mitos de nuestros ancestros, que Pablo Utrera enhebra sin pudor en las siguientes páginas. Una vez pasada la introducción, he leído con avidez cada uno de los capítulos de rica prosa literaria, pero siempre a ras de tierra por la contundente pluralidad de datos, citas y textos, extraídos de años y años de investigación, manejando la escena, a veces con excesivas reseñas, como si quisiera destrozar la tramoya a base de figurantes. La sola lectura del título de cada uno de los capítulos y su conducción desde la leyenda por caminos aledaños al racionalismo, sorprenderá a muchos e irritará a otros:
I....Mitos y Leyendas.
II....La Colina de los Ruiseñores.
III...Lucas, escultor en cedro.
IV...El Fortín de Shándola.
V....Vírgenes Negras.
VI...¿Templarios en Andújar? ¿Calatravos aquí?
VII...Crisis de credibilidad: Salcedo de Olid y “los Terrones”.
VIII...La Imagen de Nuestra Sra. y otros figurantes.
IX....Los Hijos de la Santa Trinidad.
X.....El espíritu cofrade: ¿autenticidad o simulacro?
XI....Héroes y Villanos.
XII...Coronada por Reina de Sierra Morena.
XIII...La búsqueda.
Dije antes que nunca había leído libros de mitología, leyendas y mitos, salvo los libros sagrados de la Biblia y el Corán, porque creía que su lectura no descifraba las muchas incógnitas de nuestra historia más remota. Una equivocación porque su conocimiento es una disciplina auxiliar para la historia y la literatura antigua, incluso hasta el medievo. En el siglo XIII, Alfonso X el Sabio le sacó un excelente rendimiento con sus Cantigas de Santa María y con Las Partidas que describen milagros, como el que sucedió en tierras jiennenses (“Cómo Santa María defendió al Castillo que llaman de Chincoya, de los moros que lo querían tomar”), y recogen y unifican el código legal de la época, incluso legislando para conocer la diferencia entre hechos naturales y los milagros. Según la Ley LXVIª de Las Partidas, cuatro eran las circunstancias que debían producirse para considerar que un milagro fuera verdadero:
• "La primera que uenga por poder de Dios e no por enganno...
• "La segunda, que aquella cosa que fiziere, que sea contra natura, assi cuemo resuscitar muerto o andar sobrel agua, o fazer alguna de las otras cosas que dite en la ley ante desta.
• "La tercera, que auenga por merecimiento de sanctidat e de bondat, que aya en si aquel que lo faze o aquellos pora quien es fecho...
• "La quarta, que aquella cosa que fuere fecha, que sea pora confirmamiento de la fé, ca si por otra cosa lo fiziese alguno, no serie miraglo, assi cuemo fazen los omnes por maestría de una cosa otra, con entencion de ganar y algo".
Esta sucesión de condicionantes al parecer se cumplían en el episodio de la defensa cristiana del famoso Castillo de la Chincoya, en Villanueva del Arzobispo, que narra la Cantiga 187. La parte más epopéyica de la narración dice:
“Con piedras y saetas, muy violentamente todo alrededor, y los que dentro se hallaban tuvieron tanto miedo que tomando la imagen de la Madre del Salvador que estaba en la capilla, la colocaron entre las almenas, diciendo al mismo tiempo: Si tu eres Madre de Dios, defiende este Castillo y a nosotros que somos tuyos, y mira por tu capilla, que no la tomen los descreídos moros y quemen tu imagen. Y deponla allí diciendo: veremos lo que has de hacer. Entonces los combatientes tornaron todos atrás, y tres moros que entraron más negros que Satanás, bien allí cayeron muertos por los de dentro. Y dijo el Rey: todo está perdido, no he combatir ya más, y me tendría por necio si fuese yo contra Santa María que suele defender a los suyos. Y mandó tocar las trompetas, retirándose con sus huestes. De esta manera, Chincoya fue librada por Aquella a quien todos dan loores por su bondad: y gran confianza tienen en Ella los suyos, porque los defienden muy bien, y a los que contra Ella van, muchos trabajos les da, haciendo que sean vencidos”
Dejando este soslayo que he introducido, mezcla de leyendas e historia medieval, siempre me he preguntado ¿por qué la tradición eligió el año 1227 para la aparición de la Virgen de la Cabeza?, ¿cómo es posible que Alfonso X, el Sabio, no diera cuenta de un hecho tan glorioso en sus Cantigas como fue la aparición de la Virgen María, cuando él acompañó a su padre Fernando III en la conquista de Jaén? Además, no hay que olvidar que en las Cantigas de Santa María la Virgen se encuentra como principio rector de intervención para el mundo cristiano, como aún se proclama en las letanías del Rosario, siendo muchos los milagros que se narran en las cuatrocientas veintisiete composiciones en su honor: 19 resurrecciones; 33 curaciones; 23 liberaciones de cautiverio; 10 protecciones contra las tormentas o sequías; 76 ayudas a los que viven bajo su protección y la claman para evitar un grave peligro, aquí se contabiliza la Cantiga 187 del Castillo de Chincoya…, y 49 apariciones (Cantigas 2, 3, 4, 5, 7, 15, 17, 24, 25, 28, 32, 36, 42, 47, 49, 53, 54, 55, 58, 62, 65, 66, 68, 71, 73, 75, 82, 84, 85, 87, 88, 91, 105, 106, 111, 115, 119, 121, 125, 128, 131, 132, 141, 149, 158, 154, 152, 176, 182), entre las que no se encuentra la aparición del Cerro en el año 1227.
A pesar de esta ausencia notable, leyendo las Cantigas se comprueba cómo la espada y la cruz se convocaron en la conquista del Reino de Jaén. En Palabras de Pablo Utrera: “Los santuario nacieron a la sombra de las diosas paganas, en los lugares donde las serpientes de la tierra habían escogido para infundirles telúricas fuerzas…seamos claros y diáfanos para decir que las mil y una apariciones de imágenes de María de Nazaret a los largo del mediterráneo mientras la cristiandad luchaba contra los hijos de la Media Luna y viceversa, no es otra cosa que un medio más, un soporte más en el intento de consolidar el que la Cruz prevaleciera sobre el Islán”
”…si Nuestra Señora de la Cabeza tiene hoy Santuario sobre las piedras del fortín del Shándola, si la Virgen María de Nazaret es reina de la Cabeza, cerro de la Sierra de Andújar, es porque aquellas rocas siempre fueron un centro de poder, antes de Roma y después de Roma…y la religión para tener éxito se debe adaptar a las creencias locales y cercanas en el tiempo. Los pueblos no toleran los saltos en el vacío”.
Es lo que sucedería en Andújar a partir de 1225, fecha de su entrega vasallática a Fernando III por al-Bayasí.
Como decía, la sola lectura del título de cada uno de los capítulos y su conducción desde la leyenda por caminos aledaños al racionalismo, sorprenderá a muchos e irritará a otros. Una muestra de cuanto digo son los párrafos que arriba he trascrito y superpuesto, pero también contrasta con la narración de máximo lirismo que hace de las escenas del desposamiento, la Anunciación y la Visitación de María de Nazaret. No es extraño que sea así porque su autor es el poeta local más premiando en la provincia y fuera.
Posiblemente, de los trece capítulos la lectura más anatematizante sea el capítulo I (Mitos y Leyendas) porque, mezclando y superponiendo mitos y leyendas para esclarecer los fines, su lectura es tan atrayente como en su día lo fue el Código da Vinci de Random House. Pablo Utrera, como experto en mitología, va deduciendo las claves de las deidades de todos los pueblos hasta llegar a transmutarse en María, Madre de Dios: “…la religión para tener éxito se debe adaptar a las creencias locales y cercanas en el tiempo. Los pueblos no toleran los saltos en el vacío”. Esta larga deducción mítica no pretende que los mitos y las leyendas sustituyan a la historia, sino explicar cómo las religiones se establecen en todas las civilizaciones. Partiendo de lo primigenio de las mitologías de los pueblos más antiguos cuya cultura hoy nos asombra (sumerios, babilonios, fenicios, egipcios, griegos, romanos, mayas,…), llega hasta la proximidad de nuestra era:
• Dios Creador: Enlil (sumerios, acadios, babilonios, cananeos, y sirios)
• Rey de los dioses y del Monte Olimpo: Zeus (griegos)
• Dios del Sol: Ra (egipcios)• Dios de la Sabiduría: Ea (acadios)
• Dios del Agua dulce: Apsu (babilonios)
• Dios del clima, las cosechas, la justicia, los viajes y las batallas: Thor (germanos/nórdicos)• Diosa del Agua salada: Tiamet (babilonios)• Madre Tierra: Iris (egipcios), Astarte (fenicios), Cibeles (griegos y romanos), Pacha-Mama (incas), Mapu (mapaches), Ixchel (mayas), etc.
• Diosa de la Justicia: Temis (griegos)
• Diosa virgen de la caza y de la fertilidad: Artemis (iberos y griegos)• Diosa del amor, la belleza y la fertilidad: Venus (romanos)
• Diosa del Poder y la Guerra: Sekhmet (egipcios)• Diosa Madre de naturaleza, de la vida y de la fertilidad, del amor y de los placeres carnales: Astarté (fenicios)
• Diosa de la agricultura, las cosechas y la fecundidad: Ceres (griegos)
• Diosa Madre, Reina de los dioses, Fuerza fecundadora de la naturaleza, Diosa de la maternidad y del nacimiento: Isis (egipcios)
• Virgen y Madre de Dios: María (cristianos), o como asevera Pablo Utrera: “La fe popular en Nuestra Señora de la Cabeza se sustenta en una leyenda, la leyenda de la Aparición un día 12 de agosto de 1227, pero también acarrea el reconocimiento de un mito, yo diría que de dos mitos: la Maternidad y la Virginidad”
En los primeros capítulos aparece frecuentemente la palabra “aparición” y los elementos que la rodean (la imagen, el pastor, la ermita y luego santuario, los escritores e inventores de leyendas,…). Estos vínculos narrativos son glosados suficientemente por su autor, aunque no le dedica espacio suficiente al entorno provincial, que sería lo que mejor explicara cuanto se dice para Andújar. Es verdad que Andújar en 1225 se convertía en la primera plaza andaluza que se incorporaba al reino de Castilla, permitiendo así que su custodia permanente abriera la puerta al Al-Andalus por los puertos de Puertollano y del río Jándula; no obstante, según iba avanzando la conquista castellana en Andalucía, por lo tanto en los pueblos del Reino de Jaén, se repetían las nuevas leyendas o “apariciones”, aunque no siempre con las mismas circunstancias. Para tener un mayor conocimiento qué sucedía en la provincia, como el episodio narrado en la Cantiga 187 (“Cómo Santa María defendió al Castillo que llaman de Chincoya, de los moros que lo querían tomar”), reseñaré de las constantes apariciones de la Virgen María, que en cada una de ellas toma diferente nombre, sólo las que tradición las data entre los siglos X y XV y de éstas las que han tenido una mayor incidencia en la religiosidad popular de la provincia:
Siglo X:
> Año 964. Lugar: Villanueva del Arzobispo: Virgen de Fuensanta. En el año 964, en el cercano reino de Iznatoraf, los cristianos, bajo la dominación musulmana, veneraban a una imagen de la Virgen. El rey Alimenón, después de castigar a su esposa cortando manos y sacando ojos, se produjo el milagro de recuperarlos, convirtiéndose él al cristianismo. Mandó construir un santuario-fortaleza a la Virgen, que llamó de Fuensanta. La devoción se extendió por pueblos y sierras de alrededor. Prueba de la devoción fue el milagro de la defensa del castillo de Chincoya, al que Alfonso X el Sabio le dedicó la Cantiga 187.
Siglo XII:
> Año 1147. Lugar: Baeza: Virgen del Alcázar. La tradición fundada en los falsos cronicones data a la imagen desde el primer cristianismo. Otra tradición dice que fue traída a Baeza en 1147 por Alfonso VI y en el 1157 los mozárabes la ocultaron bajo una campana. Cuando Fernando III conquistó Baeza, 30 de noviembre de 1227, se la dio culto público.
> Año 1150. Lugar: Bailén. Virgen de Zocueca. Su devoción data desde 1150 cuando los cristianos mozárabes levantaron una ermita, siendo muy beneficiosa para las huestes de Alfonso VII en la conquista de este territorio.
Siglo XIII:
> Año 1212. Lugar: Navas de San Juan. Virgen de la Estrella. Según la tradición un labrador, mientra roturaba las tierras, se lamentaba del cautiverio de su hija por tierras de infieles, entonces vio surgir una imagen entre los surcos. > 9 de mayo de 1225. Lugar: Baños de la Encina. Virgen de la Encina. La tradición cuenta que un labriego, cuando araba cerca de un encinar, vio la imagen de una Virgen subida en una encina.
> Año 1225. Lugar: Martos. Virgen de la Villa. Al-Bayasí por un pacto vasallático le entrega a Fernando III la fortaleza de Martos en 1225. Al cimentar la construcción de la iglesia de Santa María la imagen apareció encerrada en una arqueta de piedra, donde había sido ocultada por los mozárabes. > Año 5 agosto 1227. Lugar: Linares. Virgen de Linarejos. Según la tradición, un viajero procedente de Teruel, cuando descansaba junto a unos lentiscos a las fueras de Linares, escuchó una voz indicándole el lugar donde se encontraba la imagen de la Virgen. >Año 1231. Lugar: Quesada. Virgen de Tíscar. Existen tres tradiciones en distinta épocas sobre la imagen: una que su origen se remonta a los tiempos de los Varones Apostólicos; la segunda que llegó en el año 960, y la tercera cuando el 20 de enero de 1231 Fernando III concedió Quesada a Ximénez de Rada, arzobispo de Toledo. En las crónicas que relatan la toma de Quesada por Alfonso XI en 1319, existía ya el culto, tolerado por los “moros” porque los mozárabes pagaban un impuesto. > 26 abril 1232. Lugar: Santisteban-.Virgen del Collado. Según la tradición, cuando Esteban Solís araba las tierras levantó una campana en la que se escondía la imagen de la Virgen. > Año 1246. Lugar: Jaén. Virgen de la Antigua. Fernando III el Santo, según la tradición, tras la conquista de Jaén en la primavera de 1246, dejó la imagen después que consagrara la mezquita en catedral.
Siglo XIV:
> Año 1341. Lugar: Alcalá la Real. Virgen de la Coronada. Se cuenta en las crónicas que el rey Alfonso XI, en sus asedios a la ciudad durante los años 1340 y 1341, siempre le acompañaba la talla de esta Virgen > 7 septiembre 1381. Lugar: Úbeda. Virgen de Guadalupe. Según la tradición, cuando el labrador Juan Martínez araba, al levantar con la reja del arado una campana, oyó unas voces misteriosas y encontró dentro escondida a la imagen de la Virgen.
Siglo XV:
> 11 junio 1430. Lugar: Jaén. Virgen de la Capilla. Cuatros testigos vieron una procesión misteriosa que presidía la Virgen con el niño en brazos, recorriendo todo el arrabal de San Ildefonso. > Año 1431. Lugar: Bedmar. Virgen de Cuadros. Siguiendo la tradición, la imagen fue traída por una hueste que, procedente de la Villa de Cuadros (León), había combatido en la batalla de las Navas /2121) y después se adentró por el interior de la provincia, asentándose en un torreón cercano a Bedmar, pero tuvieron que huir ocultando una imagen de la Virgen., la misma que un pastor de Jódar encontraría en 1431 > Año 1458. Lugar: Torredonjimeno. Virgen de Consolación. Según la tradición, la imagen había sido ocultada por los mozárabes durante la dominación musulmana y por revelación divina en una cueva se produjo su hallazgo.
Además de estas quince apariciones u orígenes de las advocaciones de la Virgen, hay muchas más en la provincia de Jaén, cuyas circunstancias guardan paralelismo con el cuándo, cómo y dónde las huestes de los reyes cristianos castellanos/leoneses estaban de campaña contra los “infieles moros”. También he comprobado que de las 36 efemérides devocionales a la Virgen según la tradición popular, la imagen de la Virgen o su transfiguración nunca fue encontrada o se apareció a nobles, mitrados, religiosos contemplativos, cobradores de impuestos, hacendados…., pero sí a carboneros (1), a labradores (7, uno de ellos en Campillo de Arenas, cuando hacía sus labores encontró la imagen de la Virgen de la Cabeza), a leñadores (2), a pastores (6, una de las apariciones en la Sierra de Andújar, la Virgen de la Cabeza), a viajeros (2) …, incluso a moros (2) sobre los que la Virgen actúan milagrosamente (las Vírgenes de Fuensanta en el reino de Iznatoraf y del Rosen en la Yedra). Como referencia final a este bosquejo sobre la religiosidad mariana en la provincia, la tradición popular hace que la Virgen se aparezca diez veces: Linarejos en Linares, Cabeza en Andújar, Collado en Santisteban del Puerto, Guadalupe en Úbeda, Cuadros en Bedmar, Consolación en Torredonjimeno, Alharilla en Porcuna, Peña en Baeza, Remedios en Jimena y Cabeza en Cazorla; en los demás casos la imagen de la Virgen es encontrada en árboles (4), en cuevas (1), escondidas por los primitivos cristianos ante el acoso del infiel (5), surgiendo de fuentes y manantiales (4), en campanas enterradas en tierras de labranza (3),…
Continuar con apostillas a cada uno de los capítulos de “Luces y sombras de la Virgen de la Cabeza” sería descifrar el estudiado laberinto que Pablo Utrera establece entre lo que pertenece a la tradición popular, que son las “luces de la Virgen de la Cabeza”, y lo que es la intrahistoria de personajes e instituciones, artífices de apariciones y después mullidores de las tradiciones del pueblo, es decir, las “sombras de la Virgen de la Cabeza”. No obstante en los últimos capítulos Pablo Utrera abre el teatro social de Andújar, en el que muchos somos testigos o herederos de nuestra historia reciente. Con énfasis escribe sobre la deserción del capitán Cortés y las páginas que el franquismo sociológico actual quiere pasar sin antes haberse escrito.
La historia no es moralista o equidistante, como quisieron hacer Juan Rubio y Andrés Borrego (“Ni héroes ni villanos: 228 días en el Cerro de la Cabeza”): es lo que fue y nos pertenece a todos. De ahí que prologando el anterior libro de Pablo Utrera “Lo que no nos contaron…¡Andújar en la Guerra Civil!”, decía “que intentar aislar aquel episodio de las causas de la guerra civil, justificar la traición de los albergados en el Santuario y al mismo tiempo conciliar a los ángeles y demonios, es un intento vano que no tiene nada que ver con los hechos y con la historia”.
En definitiva, sólo he puesto en valor algunas claves que “Luces y sombras de la Virgen de la Cabeza” descifra sobre su pasado secular y también sobre su presente. He leído dos veces el manuscrito y aunque no lo comparto todo, pero sí la parte que es casi todo. Ahora les toca a los lectores que desmenucen cada una de las páginas de esta publicación, la de un escritor que escribe sobre historia y también la de un profesor humanista que busca la verdad y es lo aquí ha encontrado.
Andújar, abril, 2009
sábado, 30 de enero de 2010
LA VIRGEN DE LA CABEZA: LA LEYENDA DE UN PUEBLO SIN HISTORIA
* Santiago de Córdoba Ortega
(Prólogo al libro de Pablo Utrera:
"Luces y sombras de la Virgen de la Cabeza",
ISBN 978-84-613-0418-9
Ediciones Plaza Vieja, Andújar 2009)
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